EnvidiaYuri Olesha
Andréi Bábichev es un ciudadano ejemplar. Orgulloso director de una fábrica de alimentos que quiere dotar de salchichas a las masas proletarias, ha asumido con entusiasmo la creación del Nuevo Hombre socialista. El azar lo lleva una noche a conocer a Nikolái Kavalérov, borracho y haragán que acaba de ser expulsado de una taberna. Andréi lo invita a vivir en el sofá de su casa, pero su gesto fraterno apenas atemperará el odio teñido de envidia que este refunfuñón y anárquico representante de la libertad siente hacia su benefactor: «Lucho ... por la ternura—reprochará más tarde a Bábichev—, por la inspiración, por la personalidad ... por todas las cosas que trata de aplastar usted, “hombre admirable”». En apariencia crítica con la vieja mentalidad «burguesa» (recibió en su día los aplausos de una miope crítica oficial), Envidia es una sátira punzante, vertiginosa y magistral en favor de la libertad.
Yuri Olesha (Elizavetgrado—hoy Kirovogrado—, Ucrania, 1899 - Moscú, 1960) fue uno de los más importantes novelistas rusos del siglo xx. Perteneciente a una familia noble de origen polaco, estudió en la Universidad de Novoróssiya, sirvió en el Ejército Rojo y ejerció como periodista. En 1922 se instaló en Moscú y empezó a colaborar en el periódico Gudok, junto con Mijaíl Bulgákov e Ilf & Petrov. Entre sus obras se cuentan la novela Los tres gordinflones (1928) y la comedia La lista de las recompensas (1931). Envidia (1927) es su obra cumbre.
Envidia, de Yuri Olesha
Yuri Olesha está considerado como uno de los novelistas rusos más importantes del siglo XX. Nacido en Elitzavetgrado, Ucrania, en el seno de una familia de clase media en 1899, se trasladó a Odessa en 1902. Estudió Derecho en la Universidad de Novoróssiyak. En 1919, haciendo a un lado las simpatías monárquicas de sus padres, se alistó en el Ejército Rojo, donde sirvió como telefonista en un batallón de artillería naval destacado en el Mar Muerto. Durante los años 1920 publicó poemas humorísticos y artículos que destacaban por su acidez y tono crítico. En 1922 se instaló en Moscú y empezó a colaborar en el periódico Gudok, junto con Mijaíl Bulgákov. Isaac Babel e Ilf & Petrof.
Envidia (Zavist en ruso) apareció publicada por primera vez en 1927, diez años después de la Revolución, y recibió elogios unánimes, incluso de parte del establishment soviético (Pravda, el periódico oficial del Partido Comunista, además de destacar su calidad, vio en la novela una crítica mordaz del mundo burgués).
No fue sino hasta unos meses después que las autoridades se dieron cuenta de que la ambigüedad de Envidia rozaba los límites de lo permisible, y que podría ser interpretada como una sátira del comunismo, dado que retrata la disparidad de valores existentes durante los primeros años de Unión Soviética. En realidad, Yuri Olesha percibía tantos defectos en el capitalismo como en el comunismo, y se dedicó a repartir sus antipatías a partes iguales. En cualquier caso, Envidia no puede ser vista únicamente como un alegato político, sino también como un libro en que se explora con gran acierto la psicología de los personajes empleando una estructura innovadora y un notable estilo poético.
En 1929 Envidia fue adaptada al teatro con el título de La conspiración de sentimientos (Zagovor Chuvstv). A Envidia le siguió Los tres gordinflones (1928), hoy día todo un clásico de la literatura infantil soviética, adaptado al teatro (1930), al ballet (1935) y a la ópera (1956). Durante los años 1920 la crítica acusó a Olesha de predicar a favor del idealismo y de una visión del mundo que no estaba convenientemente centrada en el trabajo.
Olesha cultivó igualmente el género del relato a lo largo de su vida. Hasta 1929, año en que se publicó la colección The Cherry Seed, escribió relatos principalmente sobre su propia persona y sobre la situación que ocupaba el arte en la nueva sociedad. De 1930 a 1947 el pueblo ruso se convirtió en el centro de sus historias.
Durante un discurso celebrado en el marco del Primer Congreso de Escritores Soviéticos de 1934, Olesha defendió la necesidad de una literatura independiente, acción que le costó desaparecer de la noche a la mañana de la literatura rusa. A raíz de la designación de Maxim Gorki como presidente de la Unión de Escritores, Envidia fue condenada por sus tendencias estilísticas “reaccionarias”, su “formalismo”, “naturalismo”, “objectivismo” y “cosmopolitanismo”. En 1937 su autor fue acusado de “antihumanismo”, y tuvo que limitarse a partir de entonces a traducir y a escribir guiones.
Durante la Segunda Guerra Mundial fue evacuado a Turkmenistán, volviendo a Moscú una vez finalizada la guerra. Durante sus últimos años de vida realizó una adaptación al teatro de El idiota de Dostoievski digna de mención.
En 1956, tres años después de la muerte de Stalin, Olesha fue rehabilitado coincidiendo con la publicación de Izbrannye Sochinenia, una selección de sus mejores relatos. En 1965 apareció su autobiografía póstuma Ni dnia bez Strochki, siendo la familia, la escuela, el circo y las figuras literarias algunos de los temas más tratados.
PVP: 17 eurosNarrativa del Acantilado, 149978-84-96834-93-4200 páginas Traducción de Marta Rebón